lunes, 7 de septiembre de 2015

23:12 de hoy

Recorro el cielo de algodón mientras piso las nubes y de repente me pincho los pies. 
No son nubes, son nubarrones negros y ásperos.  
Me da miedo. 
Tengo miedo de lo que sueño pero me gusta soñarlo. 
Camino lento con temor pero no quiero temer más. 
Me castigo.
Me duele.
Me duele que no pueda soñarte libremente. 
Me susurras desde alguna parte que siga corriendo pero no puedo. 
Me pincha cada vez más. 
La tormenta es un poco más negra. 
La noche no me gusta. 
Aparece tu voz y me calmo. 
Me calmo y me detengo a mirar el paisaje. 
Se corre una nube.
Llueve. 
Calma. 
Por un momento sonrío. 
No duran nada mis sonrisas. 
Son descartables, siempre. 
Todo lo lindo se vuelve descartable. 
Te quiero igual. 
Con miedo. 
Te sueño igual. 
Con miedo.
Pasó la lluvia por encima de las nubes.
El sol se asoma y vos. 
Y vos estás asomándote también. 
Te veo. 
te veo y te sonrío de nuevo.
Ya no dejas que las cosas lindas sean descartables. 
Ya no. 

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